Este Mitsubishi Outlander 2025 reemplaza al modelo con el mismo nombre que fue lanzado en 2013 (actualizado en tres ocasiones, la última en 2019; más información del Outlander 2019). Se trata de un modelo completamente nuevo, de cinco plazas, que se vende exclusivamente con un sistema híbrido enchufable de 306 CV y tracción total desde 48 300 € (todos los precios).
Bajo mi criterio, el Outlander 2025 tiene como principal característica diferenciadora el silencio con el que funciona el sistema híbrido. El motor de gasolina pasa completamente desapercibido en la mayor parte de situaciones y al volante la sensación es la de conducir un coche eléctrico, no uno que funciona también con gasolina. Otra es que es un coche muy amplio, especialmente en las plazas traseras, comparado con modelos como el Opel Grandland o el Škoda Kodiaq y a la altura de otros como el Honda CR-V (mediciones del interior). Del interior y el maletero hay más información en la sección de Impresiones del interior. La autonomía eléctrica homologada es de 86 u 84 kilómetros, dependiendo del nivel de equipamiento. A esa autonomía le corresponde un consumo de 25,5 kWh/100 km, una cifra elevada.
Aunque su comercialización en España y Europa acaba de iniciarse, no es un coche recién llegado al mercado. Mitsubishi presentó este Outlander en octubre de 2021 y lo ha estado vendiendo en otros mercados. Que no acaba de llegar se nota en la parte eléctrica, no tanto en la capacidad de la batería —aunque es de menor capacidad que las que tienen los últimos modelos—, sino por la tecnología de recarga.
La batería del Outlander PHEV tiene 22,7 kWh de capacidad y se puede recargar tanto en corriente alterna como continua. Para corriente continua cuenta con un conector CHAdeMO (imagen), habitual en Japón, pero ya difícil de encontrar en los cargadores en España (aquí se usa el estándar europeo CCS2), lo cual hace casi inútil este sistema de carga rápida. En corriente alterna sólo es posible cargar a 3,6 kW, que es una potencia suficiente para cargar en casa a lo largo de la noche (la carga completa requiere seis horas y media) pero que imposibilita recargar la batería mientras se hacen compras en un centro comercial o durante una comida en un restaurante.
Esta generación del Outlander comparte elementos estructurales con el Nissan X-Trail y alguna cualidad, como la suavidad con la que rueda, sin asperezas. También hay otros elementos en común, como las pantallas del salpicadero. El sistema propulsor no es común. Nissan tiene un sistema híbrido no enchufable en el que las ruedas son movidas siempre por el motor eléctrico (el de gasolina acciona un generador). Mitsubishi emplea un sistema híbrido en el que las ruedas delanteras las pueden mover el motor de gasolina, el eléctrico o ambos; las ruedas traseras, siempre son accionadas por el segundo motor eléctrico que va alojado en ese eje.
En total, los tres motores pueden desarrollar una potencia conjunta de 306 caballos. El de gasolina es de 2360 cm³ y desarrolla 136 CV. Los eléctricos son de 116 (delantero) y 136 CV (trasero). El de combustión tiene un sistema de distribución variable que permite alternar entre los ciclos Otto y Atkinson (cargas bajas).
La conducción del Outlander PHEV me ha parecido placentera. Además de por el mencionado silencio, por la respuesta suave del sistema híbrido (acelera de manera continuada pero sin brusquedad), por el tacto de la dirección (que es relativamente rápida, tiene una desmultiplicación de 14 a 1) y porque la suspensión hace bien su trabajo (filtrar el estado del suelo y contener los movimientos de la carrocería).
El sistema de propulsión tiene cuatro modos de funcionamiento: eléctrico, híbrido, mantenimiento de la carga de la batería y carga de la batería. Los dos últimos suponen aumentar el consumo de combustible durante la conducción.
El nivel de frenada regenerativa tiene cinco posibles ajustes que se seleccionan mediante las levas del volante. También hay un botón en la consola que incrementa la retención al máximo. No llega a ser una función de pedal único porque no llega a detener el coche (lo frena hasta unos 10 km/h), pero en ciudad puede ahorrar muchos movimientos del pie derecho de un pedal al otro.
También hay varios programas de conducción, concretamente siete: Eco, Normal, Power, Asfalto, Grava, Nieve y Barro. Modifican la respuesta del sistema híbrido, la dirección, los frenos y del sistema de tracción total S-AWD.
Alternativas
El Outlander PHEV 2025 es un SUV de 4,72 metros de longitud con cinco plazas. Con un precio de partida de 48 300 euros (todos los precios) se coloca en un punto intermedio frente a otros coches semejantes: cuesta más que un MG HS Plug-in de 339 CV, un BYD Seal U DM-i de 324 CV o un Toyota RAV4 Plug-in Hybrid de 309 CV y menos que un Mazda CX-60 e-SKYACTIV PHEV de 328 CV o un Kia Sorento PHEV de 252 CV (listado de SUV híbridos enchufables de entre 4,6 y 4,85 m de longitud con más de 250 CV).
Otras alternativas de tamaño similar también pueden ser los Honda CR-V e:HEV, Opel Grandland PHEV y Škoda Kodiaq PHEV, pero sus sistemas propulsores tienen mucha menos potencia (204 CV en el mejor de los casos). A pesar de eso, la única prestación que podemos comparar, que es la aceleración de 0 a 100 km/h, no refleja esa diferencia de potencia (salvo en el caso del CR-V; ficha comparativa de los cuatro modelos).
Equipamiento
El Mitsubishi Outlander está disponible con cuatro niveles de equipamiento denominados Motion (48 300 €), Kaiteki (53 900 €), Kaiteki+ (56 500 €) y First Edition (58 500 €).
El primero tiene llantas de 18”, tapiceria de tela y las cuatro cámaras exteriores. El nivel Kaiteki añade llantas de 20”, cuero sintético, faros adaptativos, proyección de información sobre el parabrisas, portón eléctrico y asientos delanteros y volante calefactables. El Kaiteki+ tiene también cuero natural, techo panorámico abrible (de 93 x 70 cm), asientos eléctricos con memoria y ventilados, además del equipo de sonido Yamaha Ultimate, que tiene 12 altavoces en vez de los 8 del Yamaha Premium. El cuero semianilina, el tapizado del techo en negro y la función masaje de los asientos delanteros son exclusivos del First Edition.
El servicio de conectividad (aplicación Mitsubishi Connect para el móvil) «permite a los usuarios tener un mayor control sobre el coche gracias a los informes de estado del vehículo, las notificaciones de alarma, las funciones de control remoto como el bloqueo/desbloqueo de puertas y el ajuste de la temperatura del habitáculo, el localizador de vehículos y la posibilidad de enviar rutas al SDA».
La calefacción, cuando el motor térmico está apagado, se obtiene mediante una bomba de calor. Este sistema consume menos electricidad que una calefacción eléctrica convencional, por lo que su uso afecta algo menos a la autonomía.
En la consola y el maletero hay un enchufe Schuko (el de cualquier electrodoméstico) con un suministro de potencia de 1500 kW.
La garantía del Outlander 2025 es de ocho años o 160 000 kilómetros.