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He conducido las versiones del Scirocco de 160 y 200 CV, ambas con cambio manual. Lo que me ha parecido en la toma de contacto, es que entre ambas versiones hay una diferencia notable por su respuesta en carretera, al margen de su potencia.
El Scirocco 2.0 TSI de 200 CV se parece a un Golf GTI. Tiene unos ajustes diferentes que contribuyen a que sus reacciones sean algo más vivas y directas que el TSI de 160. La dirección deja sentir mejor el contacto con la carretera (y no necesariamente se debe a que tenga menos asistencia) y las suspensiones transmiten un apoyo más fiel; se acerca más a la idea de deportivo (lo cual no es bueno ni malo, sólo una característica) que el 1.4 TSI de 160 CV.
El TSI de 160 CV no es muy diferente a un Golf de potencia equivalente, lo cual no es decir poco. Es un coche agradable de conducir y con un buen equilibrio entre estabilidad y capacidad de reacción.
La versión de 160 CV la he conducido con suspensión de dureza variable («DCC»). El efecto de este elemento se nota –no es un elemento inútil- cuando se seleccionan cualquiera de los tres programas posibles. En el ajuste más duro posible («Sport»), la dureza de la amortiguación es incluso mayor que la del Scirocco 2.0 TSI 200 CV, aunque las sensaciones al volante no son iguales. Esto significa en parte, que el tacto deportivo que pueda tener un coche no tiene que ver necesariamente con la dureza de la amortiguación (si bien puede ayudar), sino con otros ajustes del chasis.
El Scirocco con cualquiera de los dos motores de gasolina posibles por el momento, da un resultado muy bueno, si bien el 2.0 TSI tiene un funcionamiento de mayor calidad, da mejores prestaciones, tiene un sonido agradable y es el que más combustible gasta.
El 1.4 TSI me ha gustado más en carretera que en ciudad. Tiene fuerza a bajo régimen, pero da la sensación de que no tiene un funcionamiento perfecto porque, en ciertas ocasiones, al acelerar en marchas cortas por debajo de 2.000 rpm, el motor puede dar pequeños tirones. A veces el conductor tiene la sensación de que no hay una relación inmediata y precisa entre lo que pisa en acelerador y la aceleración que obtiene. Esta sensación también la hemos experimentado en otros coches con el mismo motor pero en diferente configuración de potencia (como el Golf TSI de 170 CV). Esto no ocurre en el motor 1.8 TSI que tiene por ejemplo, el Audi A3. Volkswagen no tiene pensado añadir el motor 1.8 TSI al Scirocco.
En carretera el Scirocco 1.4 TSI de 160 CV tiene un funcionamiento excelente. Tiene el empuje que sólo dan los motores turboalimentados y una sexta marcha de desahogo que permite viajar rápido con poco ruido. |