La actual generación del MINI, que llegó al mercado en 2007, tiene cinco variantes: One, One D, Cooper, Cooper D y Cooper S.También hay una versión con carrocería alargada (Clubman) y otra descapotable (Cabrio). Las tres carrocerías tienen una variante deportiva denominada John Cooper Works.
Desde septiembre de 2009 habrá una nueva versión Diesel menos potente, con un motor de 90 CV (MINI One D). Es una versión menos potente del otro motor Diesel (109 CV) y tiene de serie el sistema de parada y arranque automático del motor cuando el coche se detiene. El consumo medio homologado de 3,9 l/100 km (ficha técnica).
Con motor de gasolina, hay cinco MINI a la venta: dos versiones «One» con 75 (desde 2009) o 95 CV, el Cooper (120 CV), el Cooper S (174 CV) y el John Cooper Works (211 CV). Con motor Diesel, únicamente existe el Cooper D (109 CV). De serie, todos los motores van asociados a un cambio automático de seis velocidades. Salvo el One de 75 CV y el John Cooper Works, toda la gama puede tener una transmisión automática de seis relaciones. El MINI está a la venta desde
15.300 € hasta
30.830 € (todos los precios).
Una novedad importante desde 2009 es que
los neumáticos capaces de rodar temporalmente sin presión («Run Flat») pasan a ser de serie únicamente en combinación con llantas de aleación de 17''. Son opcionales en las de 16'' (sobrecoste de 90 €) y no pueden ir asociados a las llantas más pequeñas (15'').
Además, todas las versiones pueden llevar opcionalmente (160 €) lo que MINI denomina control electrónico autoblocante («EDLC»). No es un autoblocante mecánico como el que puede tener el Cooper S sino una función del control de tracción.
La versión One de 75 CV, lleva el mismo motor que la de 95 CV (más información). Con 20 CV menos, es 1.000 € más barata. El consumo es el mismo en ambos casos, aunque, como es lógico, las prestaciones son mejores en la variante de 95 CV (ficha comparativa). En general, todas las versiones del MINI tienen un consumo bajo para su potencia (comparativa).
Por relación entre valor y precio, las versiones que nos parecen más interesantes son las dos más potentes. Para el One y el Cooper D hay en el mercado distintas alternativas que —como mínimo— tienen un precio muy inferior. Por ejemplo, quien busque un coche pequeño con motor de gasolina y cambio automático (lo mejor para ciudad), tiene estas alternativas. Entre ellas, el MINI One de 95 CV es el más costoso, sobre todo si tenemos en cuenta que el equipamiento de serie es poco abundante (por ejemplo, no lleva aire acondicionado de serie). Su precio es alto incluso considerando que su calidad está por encima de la media.
El Cooper D tampoco nos parece la mejor opción entre los utilitarios con motor de gasóleo. Si bien destaca por sus cualidades dinámicas (estabilidad y agilidad), su motor vibra y es ruidoso. Un Renault Clio con motor 1.5 dCi de 85 CV es claramente mejor en estos aspectos y es menos costoso.
Por el contrario, el Cooper y —sobre todo— el Cooper S son coches sobresalientes. El precio sigue siendo relativamente alto, pero se distinguen de la competencia por estabilidad, prestaciones y consumo. El Cooper S es extraodinariamente rápido para su potencia (impresiones de conducción). Además, la diferencia de precio relativa entre un One y su competencia es mayor que la que hay entre un Cooper S y la suya.
Desde agosto de 2007, todos los MINI tienen una serie de medidas para reducir el consumo y las emisiones de dióxido de carbono (similares a las del BMW Serie 1 y otros modelos de BMW), como un sistema de parada y arranque automático del motor cuando el coche está detenido (exclusivamente con cambio manual), un alternador que no resta energía al motor en las fases de aceleración y un indicador que aconseja cuándo cambiar de marcha (más información).
Con estas medidas, el MINI Cooper D redujo el consumo medio 0,5 l/100km (ahora es 3,9 l/100 km). Es decir, no hay ningun coche Diesel que tenga un consumo menor (sin contar el smart fortwo, que tiene dos plazas y un motor de 45 CV). El MINI Cooper S consume 6,2 l/100 km. Ningún coche con un motor gasolina de esta potencia consume tan poco. El consumo del resto de versiones del MINI también bajó de manera sobresaliente (comparativa).
Al margen de que resulte atractivo o no por su imagen, lo mejor del MINI no es su carrocería, sino sus cualidades dinámicas. Los cambios en la suspensión en esta segunda generación del MINI lo han hecho más estable y más cómodo.
Es muy indicado para quien disfrute conduciendo un coche preciso, extraordinariamente estable y que deje sentir el contacto con la carretera a través del volante o de la suspensión. En cierta medida, estas cualidades dinámicas van en detrimento del confort, pero no tanto como en el anterior MINI.
Tras probar diversas versiones, unas con suspensión normal y otra con la deportiva opcional, recomendamos elegir la que trae el coche de serie. La opcional perjudica notablemente el confort (algo que se nota mucho en los baches) y no creemos que aporte una ventaja cualitativa apreciable respecto a la normal, que nos parace muy buena.
Aunque el equipamiento de serie es escaso (sobre todo en el One), con las opciones disponibles, un MINI puede tener un equipamiento muy abundante. Entre las muchas opciones que hay, algunas cumplen una función práctica y otras muchas sólo cambian el aspecto exterior o interior.
De las que cumplen una función práctica no todas son interesantes. En concreto, no son aconsejables las ruedas más anchas posibles, ni, como ya hemos comentado, la suspensión más dura. Con las ruedas y la suspensión de serie, el resultado es muy satisfactorio. Con cualquiera de esos dos elementos (o con los dos juntos), nos parece que se gana menos en estabilidad que lo que se pierde en comodidad.
El control de estabilidad sí es una opción recomendable sin reservas. Hay que pagarlo aparte en todas las versiones, salvo en el Cooper S y el John Cooper Works, que lo tienen de serie.
Las luces de serie no iluminan tan bien como deberían en un coche de este precio, especialmente las largas. Por ello puede ser interesante la opción de los faros de xenón. Este alumbrado opcional, para cortas y largas, da un resultado muy bueno (posiblemente no hay otro utilitario con unas luces tan buenas).
La faceta práctica del MINI cambia poco con respecto al modelo anterior. En las plazas delanteras dos ocupantes sí caben bien y, además, el MINI da sensación de amplitud. A pesar de ello, tiene poco espacio para cuatro ocupantes y poco maletero. En las plazas traseras hay poco sitio y, además, el acceso es incómodo.
Hay cualidades muy buenas y otras malas relacionadas con el puesto de conducción. Las buenas tienen que ver con la posición en la que van sentados los dos ocupantes (relativamente bajos y con las piernas estiradas, nada que ver con otros utilitarios) y con el volante y los asientos, de gran calidad. Lo malo del puesto de conducción es que hay ciertos mandos incómodos de manejar (como las ruletas del climatizador) y ciertos elementos de la instrumentación mal colocados y donde la función estética ha prevalecido sobre otros aspectos, como es el caso del velocímetro. |