Quien necesite un coche confortable ante todo —sin considerar
otras variables—, no hace falta que desembolse lo que
cuestan las mejores berlinas de lujo. El aspecto que más
distingue al C5 es la extraordinaria capacidad que tiene para
que los ocupantes noten poco el paso de los kilómetros.
Esta sensación de aislamiento viene dada principalmente
por la suspensión y también por el escaso ruido
que llega al interior.
El mayor confort se consigue con la suspensión opcional
(«Hidractiva III +»), aunque incluso con la que
tienen las variantes más económicas, el resultado
también es muy satisfactorio. El puesto de conducción
es mejor con los asientos disponibles desde las versiones «Premier»,
que entre otras cosas tienen un relleno de espuma diferente
al que llevan los asientos de la versión más económica.
Con el motor Diesel de 136 CV, el C5 es relativamente lento
en comparación con otros coches similares (mediciones).
Es suficiente para rodar a buen ritmo por carreteras amplias,
pero no gana velocidad con soltura. Para quien busque prestaciones
rápidas, será mejor elección la variante
2,2 l de 170 CV.
Si no es más rápido se puede deber a que tiene un peso elevado. El peso se nota principalmente en la capacidad para ganar velocidad y en el consumo en ciudad; en carretera sí gasta poco.
Tiene algún fallo desde el punto de vista ergonómico.
Por ejemplo, la pantalla del navegador y el botón del
«warning» están más cerca del acompañante
que del conductor, lo que dificulta su uso. Los mandos de
la consola central no son fáciles de accionar porque
hay muchos (al menos en las versiones con teléfono
y navegador), generalmente son pequeños y no están
ordenados de una manera lógica. No obstante, las funciones
más importantes se pueden manipular desde los mandos
que hay en el volante
El principal progreso del nuevo C5 respecto al anterior se
da principalmente en la sensación de calidad que transmiten
los materiales que recubren el interior, y en que puede tener
más equipamiento. Ha dado un paso atrás en espacio
interior: el nuevo C5 es más grande por fuera, pero
más pequeño por dentro que el anterior modelo.
Respecto al anterior C5 con caja de seis marchas, el nuevo
mejora en que necesita menos espacio para maniobrar.
Al menos en nuestra unidad de pruebas hemos echado en falta
que el climatizador tuviese más capacidad para alcanzar
una temperatura baja cuando el coche permanecía un
tiempo bajo el sol.
Está a la venta desde 22.040 € con dos tipos de carrocería, de cuatro puertas y familiar Tourer (enlace al artículo de este modelo). Todos los precios del C5 de cuatro puertas y precios del C5 Tourer.
La versión más económica del C5 con motor Diesel de 136 CV tiene un equipamiento abundante y cuesta 25.890 €. Es decir, es un poco más caro que un Ford Mondeo 4p Trend 2.0 TDCi 140 CV, cuesta lo mismo que un Mazda6 Active 2.0 CRTD 140 CV y es más barato que un Volkswagen Passat.
El C5 está disponible en tres niveles de equipamiento, «Collection», «Premier», «S» y «Exclusive». No todos los niveles de equipamiento se pueden combinar con todos los motores disponibles.
Una característica singular del equipamiento del C5 es que la mayor parte de opciones posibles están incluidas dentro de paquetes de equipamiento. El precio de estos paquetes de opciones es ventajoso teniendo en cuenta todos los elementos que incluyen, pero tienen el inconveniente de que el comprador no puede configurar el equipamiento completamente a sus necesidades sino que tiene que cargar con elementos que quizá no necesite. Por ejemplo, vienen dentro de un paquete de opciones (sólo para el nivel de equipamiento «Exclusive») los faros de xenón, el navegador o los asientos delanteros con calefacción y función de masaje (el paquete supera los 6.000 €).
Una diferencia importante en el equipamiento del C5 es que
sólo las versiones «Premier» y «Exclusive»
tienen de serie suspensión neumática («Hidractiva
III +»). Las versiones «Collection» y «S»
tienen una suspensión convencional de muelles helicoidales
(Citroën se refiere a esta suspensión como «metálica»).
En el anterior C5 la suspensión neumática era
de serie en todos los modelos.
Citroën renuncia al portón trasero en favor de la tapa del maletero (el anterior C5, el Xantia y el BX tenían portón), la solución más aceptada en la mayoría de los mercados. Según Citroën, sus clientes no querían el portón. El hueco de acceso al maletero tiene forma de arco en la zona próxima a la ventanilla posterior. Con este diseño, se consigue una boca de apertura de buen tamaño. El C5 no tiene un maletero muy voluminoso en ninguna de las dos variantes de carrocería. El Tourer puede tener un sistema de apertura automática del portón.
El C5 berlina mide 4,78 m de largo, 1,86 de ancho y 1,45 de alto; la distancia entre ejes es 2,82 m. Con esas dimensiones, el C5 berlina tiene una longitud intermedia entre la del nuevo Renault Laguna (4,69 m) y la del nuevo Ford Mondeo (4,84 m con carrocería de cuatro puertas). La distancia entre ejes del nuevo C5 también es intermedia entre ambos, aunque más próxima a la del Mondeo.
El familiar es un poco más grande: 4,82 m de largo y 1,48 de alto; la anchura y la distancia entre ejes son las mismas que en la berlina. El aumento de longitud se debe a que el voladizo trasero es mayor.
Citroën espera vender 150.000 unidades del nuevo C5 en los primeros doce meses, principalmente por el crecimiento de algunos mercados europeos y de China. Según Citroën, en otros mercados europeos coches como el C5 tienen una fuerte competencia con los monovolúmenes y todo terreno ligeros. Citroën espera que el 60 % de las ventas del C5 sea a flotas y empresas.
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